Despierta tu réflex

Recuerdo como se me ponía la piel de gallina cuando alguien me contaba que tras comprarse una cámara réflex, no se hacía con ella. ¡La volvían a guardar en su caja y venían a pedirme consejo para comprarse una mas manejable! A mí se me llevaban los demonios… deseaba tanto tener una propia…. Me propuse que no vendería cámaras réflex a quien no les fuera a sacar partido, y pensaba muchas muchas veces cómo sacar todas esas cámaras de las cajas. ¡Están hechas para sacar fotos, no para guardar polvo! Así año tras año, microinfarto tras microinfarto, se fue gestando solito este programa.

No es la cámara la que hace la fotografía, por muy buena que sea. A veces el proceso de fotografiar con tu réflex se convierte en algo tedioso, agobiante y que no alcanza los resultados esperados. Esto conduce a la frustración y a perder la motivación por avanzar, por seguir aprendiendo.

Me conecto con lo que me rodea y lo concreto por medio de mi réflex

Durante muchos años hacía sesiones y trabajos fotográficos con máquinas prestadas o alquiladas, a veces por las mismas marcas que me dejaban muestras para probar. ¡Me fascinaba! Era genial investigar las novedades del mercado, probar botones y nuevas opciones, comprobar lo rápidas, luminosas, grandes o compactas que podían llegar a ser; pero me faltaba esa sensación de «hacerla mía» de verdad, de conocerla bien. Quería saber (sin saberlo) hasta donde podía llegar yo, de una forma tan subconsciente que pasaron mas de 10 años hasta que activé la maquinaria para que ocurriera.

«Despierta Tu Réflex» va dirigido a ti, si un día confiaste, soñaste con guardar en forma de fotografías tus grandes momentos. Date cuenta de que puede darte un chute en muchas más áreas de las que en un principio se pueden suponer, conectate contigo misma. Arriba esa autoestima y comienza con estos sencillos tips:

  • Practica: Un ratito al día, así sean 5 minutos, crearán una diferencia espectacular. Principalmente porque tu cámara siempre estará lista para capturar el momento: batería cargada, tarjeta de memoria lista para utilizar, objetivos, flash y material de limpieza de lente a mano,…. Tendrás localizado todo lo que necesitas y evitarás la pérdida de tu ansiada fotografía y el bajón de moral que trae aparejado.
  • Observa: Tu alrededor cambia radicalmente según como lo estés mirando. En las fotos y en la vida. Activa tu mirada fotográfica viendo imágenes que te gusten, echando un ojo a tu alrededor, a los detalles, a los colores, al movimiento… Conseguirás muchas pistas del momento que estás viviendo y como lo estás viviendo. Valora lo que te rodea.
  • Aprende un mínimo de técnica. Es indudable que el manejo de una cámara réflex requiere de ciertas habilidades que hay que aprender para conseguir los resultados deseados, pero también es verdad que con unos pocos conceptos básicos que controles tienes más que suficiente. Tras multitud de aburridos cursos de fotografía llegué a la conclusión de que sirve, en principio, con controlar:
    • la composición: regla de los tercios, de la mirada, líneas de equilibrio…
    • el triángulo de exposición (la luz): diafragma, velocidad e Iso.
    • la profundidad de campo: como aumentarla o disminuirla a tu favor mediante distancia, diafragma, zoom…

Mi máxima a la hora de llevar a cabo tareas, conociéndome y tras muchas pérdidas de motivación, es ponerme tan fáciles las cosas que me importan que hacerlas sea inevitable y darme cuenta de que siempre hay tiempo para lo que tenemos como prioridad, sin excusas.

Ponte en contacto conmigo, y entra en la próxima edición de Despierta Tu Réflex.

No dejes tu cámara cogiendo polvo en un cajón mientras pasa un tiempo que no volverá…

Atesora Tus Momentos, Crea Recuerdos